30.8.07
29.8.07
22.8.07
17.8.07
7.8.07

Pero me deja pasar. No parece sorprendida. No nos damos la mano. Ni que decir tiene que no nos besamos. Me hace pasar a la sala. Llevo apenas unos segundos sentado cuando me trae café. Luego empieza a decirme lo que piensa. Dice que soy el culpable de su angustia, que he hecho que se sienta desnuda y humillada.
Que quede claro: me suena tan familiar que no me siento en absoluto incómodo.
Dice: Y entonces te metiste de lleno en el engaño. Tan pronto. Siempre te has sentido bien en el engaño. No, no es cierto. Al principio al menos no era así. Entonces eras diferente. Pero también yo era distinta, imagino. Todo era distinto entonces. No, fue después de que cumplieras los treinta y cinco, o treinta y seis, por esa época, no sé cuándo exactamente, mediada la treintena. Entonces empezaste. Vaya si empezaste. Te volviste contra mí. Te despachaste a gusto. Debes de sentirte muy orgulloso de ti mismo.
Dice: A veces tengo ganas de gritar.
Deberías olvidar los días duros, los malos tiempos al hablar de aquella época, me dice. Párate a pensar también en los buenos, me dice. ¿O es que no los hubo? Le gustaría que dejase a un lado los otros, los malos. Está harta del dichoso tema. Hastiada de oír hablar de ello. Tu cantinela preferida, dice. Lo hecho, hecho está, y el pasado nadie puede cambiarlo. Una tragedia, sí. Bien sabe Dios que fue una tragedia, más que una tragedia. Pero ¿a qué viene volver sobre ello? ¿Es que no te cansas nunca de desenterrar la vieja historia?
Dice: Deja a un lado el pasado, por el amor de Dios. Todas esas viejas heridas. Seguro que en tu carcaj han de quedarte otras flechas.
Dice: ¿Sabes una cosa? Creo que estás enfermo. Creo que estás como una cabra. Oye, ¿no te creerás todas esas cosas que dicen de ti? No te las creas ni en broma. Mira, yo podría contarles un par de cosas. Déjame hablar con ellos; yo sí que podría contarles algo bueno.
Dice: ¿Me estás escuchando?
Te estoy escuchando, digo. Soy todo oídos, digo.
3.8.07
1.8.07
30.7.07
7.7.07
3.7.07
1.6.07
** dice: foto amarilla y parece que se viene una sesión de fotos interesantes en poco tiempo
* dice: contame
** dice: no sé, quizá medio vampirescas, con gel en el pelo y maquillaje
** dice: y vos entrás en el asunto del gel?
* dice: quien saca las fotos?
** dice: supongo que una amiga hay que ultimar algunas cosas
* dice: dios mio quiero estar en la producción si es posible podría maquillarte
* dice: soy bueno con geles también
** dice: ahh...de voyeur viene la cosa?
* dice: a mi me gustan las cosas como vengan
* dice: y después viste, tengo un poco de demiurgo
* dice: hago mis recortes
** dice: no sé si la fotógrafa va a querer que andes interviniendo por ahí
* dice: si, tengo mucha experiencia en estudios participé en mucha actividad
* dice: o quizás, ah, el asunto viene en si ella va a querer que yo intervenga
* dice: miro nomás pero no me pueden atar viste
** dice: ja, claro que no, no te atamos
** dice: bueno me voy, tengo que hacer unos trámites
* dice: tramitá tranquila
* dice: qué lesbianización del mundo
** dice: por? a qué viene eso?
* dice: pensé que hablabamos de eso pero disculpame, sigo atolondrado como siempre
** dice: quizá sea yo que me distraje
26.5.07
5.5.07
por supuesto(¿?) que no es propia aunque aclaro que tengo autorización para reflexionar brevemente acerca de lo que sigue: y es que a mi hermana le gustan los chicos con nombres de animales.
lo confesó hace unos días sin darse cuenta cuando manifestó su incipiente enamoramiento (que no es lo mismo que estar enamorado) hacia un chico del cual desconoce el nombre (pienso que el amor tiene esas cosas que me convierten en fan) pero al que apodan "el perro".
para ella el sobrenombre de su 'chico' no tiene nada especial, -hecho que demuestra la naturalización del mecanismo y lo perverso que a veces puede ser el inconsciente de una persona-, pero yo -que no soy ella- , no pude dejar de asociar al actual "perro", con -sus otros ex's- "el gato, "el mulo", y "el mono".
en ese orden fue increscendo mi asombro a la par de mi necesidad de querer compartir tamaño descubrimiento con ustedes. algunos que conozco aplaudirían diciendo: "cojonudo!". pero, quién da más?
17.4.07
23.3.07
¿Sabe usted dónde está su hijo en este momento?
(Mensaje publicitario oficial, 1976/77)
Primero mataremos a todos los subversivos, luego mataremos a sus colaboradores, después... a sus simpatizantes, enseguida... a aquellos que permanecen indiferentes, y finalmente mataremos a los tímidos.
(General Ibérico Saint Jean. Gobernador de la Provincia de Buenos Aires. Mayo de 1977)
Me estoy probando los pantaloncitos para bañarme en el Pacífico.
(General Luciano Benjamín Menéndez, en obvia provocación a Chile, 1978)
El Mundial tenemos que jugarlo todos los argentinos.
(Slogan Oficial del Mundial 78)
Los argentinos somos derechos y humanos.
(Leyenda popularizada en una calcomanía durante la visita de la Comisión Interamericana de Derechos humanos, que vino en 1979 a constatar la represión ilegal)
La inflación está muerta.
(Christian Zimmermann, vicepresidente del Banco Central, 1980)
La gente nunca tuvo más plata que ahora.
(José Martínez de Hoz, en Nueva York, 1980)
Las urnas están bien guardadas.
(General Leopoldo Galtieri, 1981)
El que apuesta al dólar pierde.
(Lorenzo Sigaut, ministro de economía, 1981)
No digo adiós, digo hasta luego.
(José Martínez de Hoz, 1981, cuando dejó el ministerio de Economía)
Si quieren venir, que vengan.
(General Leopoldo Galtieri, en alusión a los ingleses, 1982)
¡Que traigan al principito!
(General Mario Menéndez, gobernador de Malvinas, refiriéndose al príncipe Andrés de Inglaterra, 1982)
Espero ser el último Presidente de facto de la Argentina.
(General Reynaldo Bignone, último presidente de facto, 1983)
Ni fueron 30.000 ni fueron inocentes.
(Antonio Caponneto. Intelectual filonazi y ultracatolico)
Éramos catorce madres. Volvimos a la semana siguiente. Volvíamos cada semana por novedades a reclamar. Hasta que un día la policía nos dijo que no podíamos estar reunidas, porque había estado de sitio, y que debíamos caminar. Ellos nos impulsaron a caminar. -Caminen de a dos... circulen...- nos gritaban los policías. Nos tomábamos del brazo y empezábamos a caminar. Llegábamos a la plaza y nos poníamos en marcha para que la policía no nos corriera.
(Revista Paz y Justicia. Enero 1983)
Por primera vez un tribunal de justicia de un gobierno democrático consigue sentar en el banquillo de los acusados a los nueve integrantes de las juntas militares, que se sucedieron en el poder entre 1976 y 1982, tras un golpe de Estado. Las cabezas visibles de esa dictadura son juzgadas desde el 22 de abril de 1985. Estamos al frente de un acontecimiento histórico, que marcará para siempre la vida de la sociedad argentina.
(Diario del juicio. Ed. Perfil. 1985)
No he venido a defenderme. Nadie tiene que defenderse por haber ganado una guerra justa, y la guerra contra el terrorismo subversivo fue una guerra justa. Sin embargo yo estoy aquí procesado por haber ganado una guerra justa.
(Emilio Massera, en declaraciones del juicio a las juntas, 1985)
No, no se podía fusilar. Pongamos un número, pongamos cinco mil. La sociedad argentina no se hubiera bancado los fusilamientos: ayer dos en Buenos Aires, hoy seis en Córdoba, mañana cuatro en Rosario, y así hasta cinco mil. No había otra manera. Todos estuvimos de acuerdo en esto. Y el que no estuvo de acuerdo se fue. ¿Dar a conocer dónde están los restos? ¿Pero, qué es lo que podemos señalar? ¿En el mar, el Río de la Plata, el riachuelo? Se pensó, en su momento, dar a conocer las listas. Pero luego se planteó: si se dan por muertos, enseguida vienen las preguntas que no se pueden responder: quién mató, dónde, cómo.
(Declaración de Videla del libro "El dictador", de María Seoane y Vicente Muleiro)
Señores jueces, quiero utilizar una frase que pertenece ya a todo el pueblo argentino: NUNCA MAS!!.
(El fiscal Julio César Strassera en el cierre de su alegato de una semana, el 18 de septiembre de 1985)
La plaza es el lugar donde se produce el verdadero y único milagro de la resurrección (...) los primeros pasos tienen mucha profundidad y cuando me pongo el pañuelo en la casa de las madres, antes de salir para la plaza, y me lo aprieto fuerte en la barbilla, es un abrazo, el abrazo de los treinta mil. La plaza es la lucha, la esperanza, los sueños, las ilusiones y la sangre de los tantos.
(Hebe de Bonafini, Presidenta de las Madres de Plaza de Mayo en Diario Página 12, 26 de junio de 1996).
-----------
19.3.07
8.3.07
H: me olvidaba lu
H: tenes que prestarme uno para el domingo
S: aha y cuàl queres
H: mañana se termina este
S: queres màs k o mejor otra cosa?
H: el lobo estepario?
S: podria ser
H: y bueno
H: podria ser, esta en tus manos
S: te llevo un par de opciones
S: y decidis
H: dale pero no te olvides
H: que el domingo tengo 12 horas aca
S: otra vez
S: carajo,los odio por vos, puedo?
H: si odialos
H: yo ya estoy sin poder defenderme
S: me tenes q dar la direccion exacta
H: la queres ahorita
S: dale
H: montes de oca ...
H: justo abajo hay una verduleria
H: (recien Ricky, mi amigo mexicano, me dijo que despues de leer kundera, puedo leer cualquier cosa)
H: no se qué querra decir "cualquier cosa"
H: hay un arco iris en la puerta
S: puede ser
S: estoy pensando en que quizá pueda ser cortàzar una buen aidea
H: estoy en plan culturalizacion literaria
H: asi que todo viene bien
H: me parece que voy a tomar el hostel








